“Me gusta conocer a las personas, descubrir sus talentos y ubicarlas donde puedan brillar»

marzo 13, 2024
Redacción: Maru Rodríguez

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Cuando planeamos viajar en avión son muchos los pensamientos que vienen a nuestra mente antes de llegar al aeropuerto. Pero una vez que estamos sentados en la aeronave, nuestro corazón se acelera al imaginar todo lo que descubriremos, tanto en el cielo como en el destino.

Alguien que conoce muy bien esa adrenalina que se siente a punto de despegar es Virginia Freire, Vicepresidenta de RRHH del Aeropuerto Internacional de Tocumen, quien tiene más de 30 años a bordo de posiciones de liderazgo asociadas al mundo de la aeronáutica.

En Humanet conversamos con ella sobre su trayectoria en el área de talento humano, sus logros y retos. Durante la conversación nos mostró su profesionalismo y esa sensibilidad especial que le ha permitido ascender -como en un vuelo- hasta el nivel más alto de la principal institución aérea de Panamá.

¿Cómo llegas al mundo aeroportuario?
Inicié este vuelo cuando estaba a punto de cumplir los 20 y hoy en día ya llevo 30 en la industria. En ese momento, estaba estudiando en la universidad, cuando se presentó una vacante administrativa financiera en Copa Airlines. Así comencé este camino, luego con mucho esfuerzo y preparación académica, logré surgir a posiciones de gerencia de procesos. Fui contralora financiera, directora de aeropuertos internacionales y de recursos humanos en Copa Airlines hasta llegar al puesto que ocupo hoy, que es la Vicepresidencia de Recursos Humanos del Aeropuerto Internacional de Tocumen. En pocas palabras, ese ha sido mi recorrido.

¿Qué te cautivó de la industria aérea?
Desde niña me gustaba mucho ver cómo se desenvolvían las azafatas en los aviones. Pensaba en lo interesante que era poder viajar y servir a las personas. El tema del servicio siempre ha sido algo que he considerado importante porque siento que abre muchas puertas. Entonces empecé a trabajar en la aerolínea, en esa posición administrativa. Allí fue donde comenzó esa aventura o vuelo.

Si bien al inicio estaba en el área administrativa, luego pasé al área operativa dentro de la gerencia -primero a una gerencia administrativa de aeropuerto y luego una regional- y, después, a la dirección del aeropuerto. En ese momento, pude vivir el cambio que significaba tomar decisiones en la parte administrativa, a hacerlo en la parte operativa, en donde las decisiones deben ser mucho más rápidas porque el avión no espera para salir a tiempo.

¿Qué mensaje compartirías con las mujeres que aspiran ocupar posiciones de liderazgo en la industria aérea?
A nivel internacional en el mundo aeroportuario, las mujeres ocupan únicamente el 3% de los cargos de liderazgo. Sin embargo, si bien esta industria aún puede verse mucho más orientada hacia los hombres, las mujeres hemos venido ganando espacios a través de la preparación. Entonces, todas los que aspiramos a mantenernos en posiciones de toma de decisiones, debemos y tenemos que estar actualizados.

Sobre el mensaje, lo primero que quiero es felicitar a todas las mujeres porque son seres hermosos que pueden con todo y son capaces de hacer muchos sacrificios. En esta industria, por ejemplo, uno tiene que viajar, trasladarse y habrá momentos importantes de la familia en los que estarán ausentes, allí es donde está el reto, en poder hacer todos los roles de una forma armoniosa, logrando un equilibrio deseado pero desafiante.

Les diría que es importante que tengan siempre una red de apoyo porque nosotras mismas tenemos que crear ese ambiente para salir adelante con la conciencia de que no va a ser sencillo, pero que sí se puede hacer.

He leído acerca del impacto positivo que dejaste en Copa a lo largo de tu
trayectoria en la que la compañía fue reconocida como la más puntual de América Latina y la 4ta en el mundo. ¿Cuáles fueron los proyectos más importantes que desarrollaste y que marcaron la experiencia laboral de los colaboradores?

Gracias a Dios tuve la oportunidad de estar en una empresa exitosa en donde a través del trabajo en equipo, conseguimos diferentes logros. En mi caso, definitivamente el tema de la puntualidad fue uno de los más relevantes. Sí bien fue un trabajo de muchos años, ese logro fue posible porque cada uno de los colaboradores sabíamos cuál era nuestro rol y cómo eso impactaba el trabajo de los demás porque si el que subía la maleta se tardaba un poco más, ya el avión no salía a tiempo. Es un ejemplo de la importancia del trabajo en equipo, en donde todo era un engranaje perfecto.

Todos sabíamos hacia dónde íbamos y con ese norte claro, podíamos trabajar sobre esa meta. Lo mejor es que el proceso quedó sistematizado y se le sigue dando continuidad en el tiempo. Es una maravilla y todo nació de descubrir qué era lo que más apreciaba el pasajero. Al consultar a los clientes, la mayoría decían que la puntualidad era lo que más apreciaban, poder llegar a tiempo a sus compromisos laborales o personales. Por eso, nos centramos en entregar lo que ellos valoraban.

Recientemente has recibido un reconocimiento de los Awards of happiness, por tu labor de liderazgo. ¿Qué representa para ti este galardón?

Fue una sorpresa muy agradable que recibí con mucha humildad porque sé que hay muchos ejecutivos que se merecen también una premiación porque, en recursos humanos, estamos acostumbrados a entregar el reconocimiento más que a recibirlo, para ser bien honesta.

Lo recibí con mucho agradecimiento y me quedo con el compromiso de preparar a las nuevas generaciones porque me gustaría trasladar mis conocimientos de estos 30 años de trabajo arduo a los profesionales que están formándose en este momento.

¿Qué retos tienes a corto plazo en materia de talento humano?
Yo considero que el mayor reto en gestión humana que puedo tener es poder combinar las prácticas que me han dado buenos resultados con adaptarme a las necesidades de las nuevas generaciones, porque son muy diferentes debido a que ellos aprecian otras cosas.

Es importante tanto la rentabilidad de la empresa como que los colaboradores estén satisfechos, complacidos y motivados porque no puede haber una cosa, sin la otra. El desafío es conseguir esa armonía.

En una entrevista que te realizaron este mes indicaste que: “como gestora de recursos humanos te gusta capturar lo que cada persona tiene para reconocerlo”. Tomando en cuenta eso, podrías comentarnos alguna de tus estrategias para mantener motivados a los colaboradores.

Quiero responder comenzando con la frase: “No dejes que te corten las alas, tú vas a volar tan alto como quieras”. En ese sentido, a mí lo me ha funcionado muy bien ha sido poner mucha atención en conocer a las personas que están a mi alrededor para descubrir sus talentos y ubicarlas en donde se sientan bien para que puedan fluir en sus aguas. Si la persona está feliz, se enfocará en alcanzar las metas de la organización.

Pienso que, en el torbellino del día a día, hay que aprender a hacer un alto para conocer y reconocer a las personas. Cuando uno logra descubrir el talento de la persona esta agarra sus propias alas y comienza a volar. Por eso, al ubicar a las personas en posiciones que se ajusten a sus talentos y en donde puedan brillar, ellos hacen su trabajo con alegría, son más productivos y generan mejores resultados.

Esto es un ganar-ganar porque en la medida en que tú como líder tienes una serie de metas que cumplir puedes hacer que la persona se alinee con eso y que todo fluya mucho más rápido.